Montse Hurtado Cancini

Psicologa – Psicoterapeuta – Inner Coach

Mi Enfoque

Mi Respeto Por Las Ciencias de la Vida Humana

«Feelings have not been given the credit they deserve as motives,
monitors and negotiators of human cultures.»– Antonio Damasio: The Strange Order of Things.
«Los sentimientos no han obtenido el crédito que merecen como motivos, monitores y
negociadores de las culturas humanas.»- Antonio Damasio: El extraño orden de las cosas.

En las últimas cuatro décadas, los avances en la neurobiología y la psicofisiología, han validado el hecho de que entre nuestras profundas capacidades adaptativas como seres individuales y como especie, están las predisposiciones intrínsecas a nuestra naturaleza hacia el vincularnos de una manera constructiva y saludable con nuestro entorno.

En los años 80’, a partir de la ampliación del concepto clásico de Inteligencia centrado en el Coeficiente Intelectual, hacia el concepto de Inteligencias Múltiples, la Inteligencia Emocional así como la Inteligencia Social y Ecológica, entre otras, han adquirido relevancia, puesto que estudios especializados como los del antropólogo Daniel Goleman han demostrado que la persona que posee un alto coeficiente en estas capacidades, es mucho más productiva, gestiona su vida y su desempeño laboral y relacional de modo más eficiente, y sus aportes en sus diferentes áreas de vida suelen ser más fértiles, tendiendo a favorecerse a sí mismo, a los demás y a sus entornos sociales y ecológicos.:

Asimismo, desde mediados de los años 90’ y hasta la fecha, los estudios del acreditado neurobiólogo Antonio Damasio, a partir de sólidas evidencias y argumentaciones, demuestran que las emociones y los sentimientos, entre otras funciones elementales, representan el origen del comportamiento ético y de las instituciones sociales, a partir de la pulsión natural que nos pide estados de seguridad y armonía, orden interno y percepción del control de riesgos en el entorno, e interconectividad productiva, todo lo cual posibilita el desarrollo integrado y saludable, personal y de la especie, en sus diversos escenarios de vida. En síntesis, emociones y sentimientos ejercen un papel determinante en la construcción evolutiva de la sociedad.

En este sentido, la Antropología, la Sociología, las Psicologías profundas y el Psicoanálisis social, la Psicología social y Política, la Psicología Positiva de Martin Seligman, entre otras disciplinas académicas, han develado poco a poco los mecanismos a través de los cuales operan condicionamientos de los que somos sujeto en nuestras sociedades altamente industrializadas y politizadas, y que de alguna manera distorsionan el funcionamiento de aquellos circuitos internos de nuestra biología que nos predisponen a la integración empática y armónica con nuestros congéneres y la ecología de nuestros entornos.

Es en este terreno de reflexiones e investigaciones científicas donde he conseguido un encuentro más entre el conocimiento científico y la espiritualidad.

De modo que mi aporte como ser humano y como profesional en ejercicio, apunta al recuperar progresivamente nuestra capacidad de comprender tanto nuestra configuración personal y las consecuencias de la misma en nuestras vidas particulares, así como el impacto que tienen nuestras acciones en los demás y en nuestros entornos comunitarios y ecológicos. Desde mi perspectiva, es un imperativo reconectar las tendencias mismas de nuestra biología evolutiva… y a partir de allí, además de contribuir favorablemente con nuestra salud, desarrollo pleno y bienestar, vamos generando estilos de vida que tienden a mejorar la calidad de nuestra existencia y la armonía del Todo.

Mi RESPETO POR LA ESPIRITUALIDAD

Entiendo la espiritualidad como ese sentimiento profundo que nos induce a pensar, intentar comprender y buscar conectarnos e integrarnos a un Todo Mayor que nos incluye y nos trasciende.

En este sentido, desde las instituciones religiosas o de ciertos grupos místicos, la persona busca vivir su espiritualidad según las enseñanzas y preceptos de un Ser Superior, o de sus representantes, mientras que la espiritualidad por libre elección se vive desde la búsqueda de nuestro sentido de trascendencia a partir de la propia intención y experiencias en este camino.

En ambos casos, tal y como lo comenté en MI RESPETO POR LAS CIENCIAS DE LA VIDA HUMANA, y de acuerdo con los planteamientos de algunos investigadores de Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales, como Antonio DamasioDaniel Goleman y Martin Seligman, en tanto la institucionalidad y/o la propia voluntad favorezcan la recuperación de las pulsiones vitales de nuestra biología que nos ennoblecen y nos conducen a desarrollar estilos de vida saludables, respetuosos de los frágiles equilibrios ecológicos, así como ser empáticos y compasivos con nuestros congéneres, desde mi perspectiva, me honra integrarlos a mi quehacer humano y profesional…

«Sepa entonces que el cuerpo es simplemente una prenda de vestir. Vaya en busca del usuario, no del manto.»- Rumi.

¿CONSCIENCIA ó CONCIENCIA?

Aunque la distinción conceptual entre ambas expresiones no proviene de su origen etimológico, porque desde este punto de vista son análogas, para comprender aún mejor mi enfoque así como los principios de la Meditación y del Mindfulnes, vale describir la diferencia que algunos escritores han demarcado entre “consciencia” y “conciencia”, a partir de cierto momento de la evolución de sus significados.

Así, algunos entendemos por “consciencia” la capacidad que tenemos de “darnos cuenta” de los diversos estímulos sensoriales y procesos que discurren tanto en nuestro mundo interno como en el ambiente próximo o distante que nos rodea.

Y por “conciencia”, aquello que nos lleva a comportarnos de acuerdo a ciertos valores y normas morales deseables por nosotros mismos y/o socialmente aceptables, o que nos lleva a cuestionarnos por no hacerlo.

Por ejemplo, cuando decimos que “estamos conscientes de cómo nos ha afectado una situación”, queremos decir que nos hemos dado cuenta de los efectos de la misma en nuestra vida. Sin embargo, cuando decimos que “estamos tranquilos con nuestra conciencia”, de seguro pensamos que nos hemos comportado de acuerdo a ciertos valores, considerados como aceptables, deseables, por nosotros mismos y por aquellos grupos e instituciones que apreciamos.

De modo que la “consciencia” es un área de cocimiento relacionada con la Psicología y la Neurofisiología, mientras que el estudio de la “conciencia” corresponde al terreno de las Filosofías de la existencia o de las instituciones místico-religiosas.

Ahora bien, desde mi muy particular punto de vista, considero que ambos conceptos tienden a converger cuando emprendemos una ruta de desarrollo personal y expansión de “consciencia”, a partir de nuestra Conexión Interna y de la comprensión e integración de todos los procesos que surgen durante ese profundo y enriquecedor viaje interno, hasta dar con “nuestras luces”, ese Centro que he llamado el “Núcleo de Valores del Ser”.

Una vez que sentimos y reconocemos este “núcleo” de nuestro Ser Esencial, tendemos a ennoblecernos y a vivir de un modo cada vez más centrado, saludable y trascendente, a favor de nuestro bien y el de todo aquello que nos rodea… de acuerdo a nuestra “conciencia”. Esto es a lo que he llamado “Trascender desde sí”, aquello de lo que se trata, para mí, la verdadera espiritualidad. Puedes revisar los programas específicos que te ofrezco en estas áreas en MI APOYO.

A través de mis años de ejercicio acompañando a mucha gente en esta ruta, he observado con gran placer cómo ocurre esto una y otra vez, en los casos en que la persona elige el conocimiento de sí misma como base y guía de su camino de vida, no de un modo teórico sino vivencial… Tal vez es por todo esto que grandes maestros de la humanidad así lo han sugerido…

Conócete… Expande tu consciencia… Entrena tu Conexión Interna

CONEXIÓN INTERNA™

¿Qué es CONEXIÓN INTERNA?

Es el instante en que prestas atención, te observas, sientes y captas tu estado interno del momento.

¿Y para qué sirve que te entrenes en tu CONEXIÓN INTERNA?

Pues para lograr, cada vez más y mejor Conocimiento de ti mismo, lo cual a su vez te sirve para desarrollar/afianzar tu…

  • Orden “interno”, claridad mental y consciencia emocional, bases de tu paz interna.
  • Gestión y auto balance emocional.
  • Capacidad para comprender y transformar favorablemente, a tu modo, ciertos desajustes de salud y patologías.
  • Comunicación asertiva y coherente contigo mismo y con los demás.
  • Comprensión, sensibilización y empatía hacia ti mismo y hacia los demás.
  • Amor por quien eres, y desde ahí fortalecimiento psicológico y seguridad en lo que sientes, piensas, decides y haces.
  • Confianza en ti mismo, hasta en el manejo de las propias limitaciones o debilidades. intrínsecas o temporales/ situacionales.
  • Disposición para aceptarte y aceptar tus diferencias (de cualidades, criterios, vivencias, etc.) respecto a los demás, por tanto flexibilidad y apertura de pensamiento y juicios de valor.
  • Autoafirmación en valores de vida y propósitos, y fortalecimiento de tu integridad e identidad personal.
  • Habilidad para colocar límites y sostener valores, posiciones y decisiones personales conscientes, esto es, más tolerancia y cero resignación o permisividad pasiva (a costa del propio bienestar e integridad).
  • Capacidad para tomar decisiones acertados, desde la claridad de criterios y la coherencia Ser, sentir, valorar, pensar, elegir, accionar
  • Activación de tu sentido de trascendencia, al percibir, comprender y disfrutar la perfección de los ritmos de la naturaleza y del Todo en el que estamos inmersos.

 

PIENSA EN ESTO: El espacio que eliges para conectarte contigo [email protected] y desde ahí emprender un fértil camino que te conduce a conocerte, comprenderte y apreciarte cada vez más, merece que le des la prioridad, atención y dedicación que corresponde… al fin de cuentas, se trata de trabajar por tu bienestar y la vida que deseas. Es desde este preciado lugar que nos vincula, que me conecto contigo y te acompaño. Espero que también sea ésta tu disposición.

¡[email protected]!

¿Para qué conocerte a ti mismo?

El conocimiento de sí mismo, como yo lo concibo, es un proceso dinámico que inicia aprendiendo a viajar hacia adentro, para explorar desde cómo hemos sido “configurados” por nuestras memorias y aprendizajes hasta cómo eso incide en nuestros pensamientos, actitudes y accionar actual, ensayando una y otra vez el ser cada vez más “conscientes”, es decir, el “darnos cuenta” en cada momento presente, de los diversos estímulos sensoriales y procesos que discurren tanto en nuestro mundo interno como en el ambiente próximo o distante que nos rodea. Este proceso es lo que llamo “expansión de consciencia”.

En este camino, en la medida en que accedemos cada vez más a las profundidades de nuestro “Yo interno” o “Inner self”, en algún momento conseguimos lo que he denominado “el Núcleo de Valores del Ser”. Y como ya te comenté en la sección ¿CONSCIENCIA O CONCIENCIA?, una vez que conectamos ese Centro de nuestro “Yo profundo”, tendemos a ennoblecernos y a vivir de un modo cada vez más organizado internamente y trascendente, a favor de nuestro bien y el de todo aquello que nos rodea, es decir, de acuerdo a nuestra “conciencia”.

Cada persona es una configuración sui generis, muy especial, única, que integra dentro de sí sus rasgos y tendencias esenciales, su carga genética y su temperamento, sus memorias, aprendizajes y creaciones originales, a lo largo de su historia de vida.

De modo que, desde el punto de vista psicológico, el conocerte cada vez más a ti mismo te permite re-leer tu historia de vida, interpretarla y comprenderla de modos más cónsonos con el devenir de tu existencia, identificar tus cualidades, capacidades, fortalezas, dones, además de facilitarte elegir qué afianzar, qué cambiar, qué proyectar y hacia dónde dirigir tu vida. Y en esto reside la clave de tu bienestar, de tu desarrollo integral y de la calidad de tus relaciones.

En la medida en que conocemos mejor todos estos aspectos de nuestra “configuración”, logramos comprendernos, comunicarnos y comportarnos de una manera cada vez más favorable respecto a nosotros mismos y nuestras relaciones. Asimismo, desarrollamos nuestra capacidad de fijarnos metas y propósitos de vida coherentes respecto a quienes somos, todo lo cual realmente nos va colocando en caminos de bienestar y realización personal.

El practicar nuestra Conexión Interna y el “darnos cuenta”, de modo espontáneo, como parte natural de nuestras actividades del día, nos “centra”, nos hace cada vez más atentos y perceptivos “hacia adentro” y “hacia afuera”. En este sentido, “sentirnos” puede alertarnos, por ejemplo, sobre algún malestar, síntoma u otro indicador de riesgo de nuestra salud física, o puede conectarnos con la información de alguna emoción para orientarnos acertadamente en escenarios de vida relevantes para nosotros. En cuanto a esto último, te ofrezco información detallada en la sección MI APOYO

Por otra parte, el estar atentos “hacia afuera” y desde lo que conocemos de nosotros mismos, nos permite desarrollar cada vez más y mejores habilidades para comprender a los demás en los diversos escenarios en los que vivimos…

Y más allá del mundo de nuestras actividades y relaciones personales y sociales, tendemos a sentir y comprender cada vez más la perfección de los ritmos de la naturaleza y del Todo en el que estamos inmersos. A partir de este momento, tu mente nunca más regresará a la estrechez que tenía al inicio de este camino, lo cual, entonces, abrirá las fronteras de tu sentido de trascendencia. Para mí, esta senda es la de la verdadera espiritualidad. En cuanto a esto último, puedes profundizar tus reflexiones, leyendo lo que te describo en la entrada TRASCENDER DESDE SÍ de esta sección.

«Quien mira hacia afuera, duerme; y quien mira hacia adentro, despierta.»- Carl G. Jung

Ahora bien, quiero que comprendas que el conocerte a ti mismo no es una tarea tan sencilla como pareciera, ni es proceso de un día. Este camino requiere entrenamiento para mantenerte en contacto contigo [email protected] desde esa noble disposición que te lleva constantemente a observarte, lo cual exige disciplina y orden interno. Sólo así irás “iluminando” tus “sombras”, es decir, aquello que no ves porque bloqueas o sencillamente desconoces, para comprenderlo, aceptarlo, integrarlo y manejarlo conscientemente.

Para esto cuentas con las diferentes opciones terapéuticas en las que puedo apoyarte. Revisa: las diferentes entradas de mi sección «MI APOYO» y tendrás una idea más clara acerca de las mismas. También cuentas con otras posibilidades que diseñemos a la medida de tus requerimientos, no dudes en escribirme a Contacto cualquier inquietud que tengas al respecto.

En todo caso, y más allá de las connotaciones que en nuestra cultura tienen las palabras “entrenamiento”, “disciplina” y “orden”, quiero decirte que el conocerte a ti mismo es el camino de retorno a ti, el regreso a tu hogar interno y a la reconexión con el amor por quien verdaderamente eres, lo cual te brindará cada vez mayor bienestar, regocijo y placer de vivir.

Así que ésta es mi invitación para ti…

Conócete y activa tu capacidad de identificar lo que sientes, comprender lo que realmente necesitas y sanar/accionar a favor de tu bienestar y del sentido de tu vida…. Entrénate en tu Conexión Interna!

Conocete-a-ti-mismo

“Conócete a ti mismo”.- Inscripción en el pronaos del templo de Apolo en Delfos… Los filósofos de la Antigua Grecia consideraban el autoconocimiento como la tarea fundamental de una persona que aspirase acceder a la Sabiduría.

COHERENCIA YO ESENCIAL/ YO EXISTENCIAL

Comprender la diferencia entre el Yo Esencial y el Yo Existencial, cuando en mi enfoque hablamos de los diferentes niveles de tu Yo Interno, facilita comprender aún mejor el por qué y para qué de mi trabajo de acompañamiento y las técnicas que he elegido para desempeñarlo.

Intentaré entonces mostrarte la diferencia de ambas expresiones a través de algunas reflexiones sobre un relato del libro de Anthony de Mello “La oración de la rana”.

“Una mujer estaba agonizando. De pronto tuvo la sensación de ser llevada al cielo y presentada ante un Tribunal.

-¿Quién eres? -dijo una Voz. -Soy la mujer del alcalde -respondió ella.

-Te he preguntado quién eres, no con quién estás casada. -Soy la madre de 4 hijos.

-Te he preguntado quién eres, no cuántos hijos tienes. -Soy una maestra de escuela.

-Te he preguntado quién eres, no cuál es tu profesión.

Y así sucesivamente. Respondiera lo que respondiera, no parecía dar una respuesta satisfactoria a la pregunta ¿quién eres?

-Soy cristiana. -No he preguntado cuál es tu religión, sino ¿quién eres?

No consiguió pasar el examen y fue enviada nuevamente a la tierra. Cuando se recuperó de su enfermedad, tomó la determinación de averiguar quién Era. Y todo fue diferente.”

Ahora, piensa en esto: Si cambiases tu nombre, tu nacionalidad o tu religión, o perdieses algún bien, o eligieses expresarte de maneras muy diferentes… dejarías de ser tú? … dejarás de Ser?

La clave de reflexión para esta respuesta está en el Ser Esencial. No se trata de “ser un personaje”, ni de “tener” cosas… ni de la nacionalidad… ni de “practicar” esto o aquello… sino, simplemente, Ser.

Cuando me refiero entonces a tu Ser Esencial y al Núcleo de Valores del Ser, te hablo del nivel de tu Yo profundo que subyace al ropaje que vamos adquiriendo a través de nuestra educación, experiencias, aprendizajes de vida y posesiones. Y cuando me refiero a tu Yo Existencial, estamos hablando del ropaje llamado “personalidad”, que funciona como un “Yo Instrumental”, el cual te permite comunicarte y accionar en el mundo, pudiendo éste estar en coherencia respecto a tu Yo Esencial, o no.

Para “atravesar” todas las “capas” de memorias, aprendizajes y creencias que niegan o subestiman la conexión con tu Ser Esencial y su fuente de salud, vitalidad y sabiduría, cuentas con el tipo de apoyo terapéutico que te describo en las secciones “Mi Apoyo”.

Para mí, el camino de Conexión Interna, reconocimiento y expresión del Yo Esencial, y el proceso continuo de alineación coherente entre éste último y nuestro Yo Existencial o personalidad, es el camino que nos conduce progresivamente a nuestra Realización y Plenitud. En la entrada TRASCENDER DESDE SÍ de esta sección, te describo este aspecto de mi enfoque profesional y de vida. Asimismo, para que tengas detalles acerca de los programas específicos que he desarrollado en esta área, te invito a que cliquees en la entrada Conexión Interna y Desarrollo Esencial de la sección MI APOYO

«He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.»- Tomado de Saint Exupèry: El Principito.

                                                                                                                                                      …Entrena tu Conexión Interna… Conócete más.

EL “NÚCLEO DE VALORES DEL SER”

He llamado el “Núcleo de Valores del Ser” a ese lugar de nuestro Yo interno que emerge cuando, en algún punto de nuestro ir hacia adentro una y otra vez, cada vez accediendo a niveles más profundos, comenzamos a sentirnos muy cómodos, relajados, plácidamente amorosos, seguros, percibiendo una cálida Luz que nos conecta con la sensación de retorno a casa, a nuestro verdadero hogar.

Allí, nuestra consciencia esta expandida, nuestra atención está en el presente, en cada sensación, memoria, vivencia del momento, con absoluta capacidad de observar, identificar lo que sentimos, ordenar, comprender lo que realmente necesitamos y sanar/accionar a favor de nuestro bienestar y del sentido de nuestra vida.

Y, más aún, he observado con gran placer que es un espacio en el que, cada quien, y muy a su modo, se conecta con nobles valores, una vez que ha logrado hacer cada vez más expedito, libre de obstáculos, ese viaje hacia sus profundidades. Me da la impresión de que tales valores… o “luces de alma”… están colocados allí resguardando la Esencia del Ser, y desde allí guiando el sentido y propósito de la existencia de cada quien. En la entrada Conexión Interna y Desarrollo Esencial de la sección MI APOYO puedes leer un poco más al respecto. Y para profundizar en los aspectos de mi enfoque que pudieran vincularse con los avances más recientes de las neurociencias y los enfoques de la Inteligencia Emocional, Social y Ecológica, te invito a que revises la sección MI RESPETO POR LAS CIENCIAS DE LA VIDA HUMANA.

Éste es justamente el lugar interno hacia donde guío a cada persona que me permite acompañarle y facilitarle el acceso a su propio Centro de Sabiduría. Y aunque es probable que, para algunos, esta descripción resulte un tanto ideal, poética, metafórica, debo decir que literalmente como lo describo es que, quien se permite este viaje, lo conecta, lo percibe y lo vive.

Pienso que el escepticismo que algunos tienen respecto a la posibilidad de conectar con este Centro profundo, se debe a que, en muchos casos, al mismo no se puede acceder con facilidad, porque previamente se requiere “atravesar” todas las “capas” de memorias (muchas de ellas muy difíciles de “liberar” porque se encuentran fuertemente bloqueadas para evitar conectar viejas heridas y dolores), y de aprendizajes y creencias que niegan o subestiman las bondades de esta tarea. No obstante, y como te lo he comentado en las entradas Psicóloga Psicoterapeuta e Inner Coach y Mis técnicas terapéuticas, de la sección ACERCA DE MI, me he dedicado elegir, crear y desarrollar un conjunto de técnicas que facilitan este viaje de manera respetuosa, empática, segura y aleccionadora.

“Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad…” – Carl Jung.

Así que…

Conócete… Entrénate en tu Conexión Interna!

[email protected]

TRASCENDER DESDE SÍ

El punto de encuentro entre la Psicología, las filosofías de la existencia, los valores esenciales y la Espiritualidad, lo he conseguido en el camino de crecimiento que he llamado “Trascender desde Sí”, del mismo modo en que lo conciben la Psicología Profunda de Carl Jung, la Psicología Transpersonal, y algunos otros representantes notables de las psicologías humanistas, más allá de las variantes en las interpretaciones del proceso, sus fases y las técnicas terapéuticas derivadas.

Desde mi perspectiva y experiencia, en verdad estoy convencida de que todos poseemos una pulsión innata que nos impele hacia conectar e integrarnos consciente y armoniosamente al entramado de interconexiones que nos vinculan a la humanidad, al planeta en el que habitamos y al cosmos. Sin embargo, este impulso natural, por lo regular, es bloqueado muy temprano en nuestras vidas.

¿Cómo ocurre esto?

Pues a partir de la negación de lo Esencial, a través del proceso de condicionamiento (aprendizajes nada o poco conscientes) del que somos objeto tanto en nuestro seno familiar desde que nacemos, como en nuestra educación formal e informal, y también como consecuencia de muchas de las influencias que recibimos de las modas e íconos socio-culturales a los que nos adherimos y en general de los contenidos mediáticos masivos que absorbemos.

¿Y cómo se desbloquea nuestra conexión con nuestro Ser Esencial?

En ocasiones, esto ocurre como un proceso de “darse cuenta”, a partir de sentimientos de “desencaje”, disidencias, neurosis, experiencias traumáticas y/o reflexiones existenciales profundas, que conducen al despertar del interés y el emprendimiento del camino de conocimiento de sí mismo, eligiendo entonces conscientemente el “des-condicionamiento”.

¿Cómo se reactiva la pulsión de desarrollo trascendente?

Esta reactivación inicia al atravesar las capas de aprendizajes, memorias dolorosas bloqueadas y creencias “semi-conscientes”, negadoras de nuestra naturaleza y sus pulsiones de desarrollo esencial, y al mismo tiempo explorar, reconocer, comprender, aceptar, apreciar cada una de las piezas de nuestra personalidad, de nuestro Yo Existencial o Instrumental, de ese denso ropaje que recubre nuestro Ser Esencial.

Como ya te he comentado, para “atravesar” todas las “capas” de memorias, aprendizajes y creencias que niegan o subestiman la conexión con tu Ser Esencial y su fuente de salud, vitalidad y sabiduría, cuentas con el tipo de apoyo terapéutico que te describo en las diferentes entradas de la sección MI APOYO entre otras opciones.

Curiosamente, en este proceso, al no cuestionar ni suprimir ninguna de las cosas que vamos descubriendo, se va descomprimiendo y alivianando el ropaje, y se va cediendo el paso a la Conexión con nuestro Ser profundo, el núcleo donde yacen nuestros valores esenciales.

Esta Conexión es la que reactiva el despliegue del Núcleo de Valores y de las potencialidades del Ser Esencial. En este punto, como te he comentado en las entradas de esta sección ¿Para qué conocerte a ti mismo? , COHERENCIA YO ESENCIAL / YO EXISTENCIAL y EL “NÚCLEO DE VALORES DEL SER” ocurre una espontánea sensibilización y ennoblecimiento ante el otro, y en general hacia el Todo Mayor que te trasciende, ese tejido de interrelaciones personales, locales, globales y universales… en el que ahora sientes que “encajas”, y desde donde le das forma al sentido profundo de tu existencia.

Así entiendo yo el desarrollo evolutivo de la Consciencia. Es una ruta en la que, progresivamente, vas creando un estilo de vida que tiende a lo natural, saludable y armonioso, te dedicas a trabajar en lo que más amas hacer y se te da mejor por tus capacidades y afinidades verdaderas… prefieres tus estados de paz interna, ante lo caótico… y disfrutas de las maravillas del estar presente… simplemente, siendo.

Para mí, esto es Espiritualidad. Un fértil camino que surge a partir del despertar, activar y permitir el impulso vital de re-conocerse, integrando luces y sombras, alcanzando progresivamente una profunda paz interna, que proviene del respeto por quien se Es y por el Todo que lo contiene, desde una vida coherente que expresa cada vez más y mejor los nobles valores de la existencia.

Así lo veo yo…