Nuestro Yo Coherente

Parejas y Otros Vinculos

Afectividad, Empatía y Asertividad:

Cuando amas quien eres, te resulta fácil expresarte espontáneamente desde ahí, lo cual será reconocido por otros como tu estilo personal de compartir y vivir tus afectos.

La Asertividad es una cualidad que desarrollas a partir del amor por ti mismo, de tu autoestima bien fundada. Actuamos asertivamente cuando aquello que sentimos es coherente respecto a lo que pensamos, decimos y hacemos.

Por otra parte, somos empáticos cuando, desde esta coherencia, consideramos y experimentamos los puntos de vista de los demás, logrando una comprensión y reflexión integral respecto a cada situación.

hands, love, couple

Esta capacidad de expresión auténtica, empática y coherente, te permitirá desarrollar afinidades naturales por aquellas personas que del mismo modo se sientan atraídas por ti, tal y como eres, en tus diferentes escenarios de vida personal, laboral, social, entre otros.

Además de liberarte del estrés del “disfraz” que requerirías para relacionarte desde alguien que no eres, ser tú mismo te ofrece la oportunidad de desarrollar y disfrutar de relaciones genuinas, conscientes, “conectadas” afectivamente, activando tu capacidad de comprender, gestionar e integrar vivencias placenteras y aflictivas… creciendo juntos.

 

Vínculos auténticos

Cuando nuestro bienestar procede de la comprensión, aceptación y expresión de quienes somos, del ejercicio de nuestras fortalezas y virtudes esenciales, desde nuestra coherencia y autenticidad, y de la gestión saludable de nuestra emociones y afectos, nos sentimos cada vez más plenos y realizados, nuestros diferentes aspectos por fin encajen… esto nos ordena internamente, nos brinda una paz cada vez más profunda…

Por otra parte, aprender a observar al otro tal cual es y se comporta, sin juzgarlo, desde su estilo, creencias, valores, y admitir, sobre todo, sus diferencias respecto a nosotros, nuestros gustos, afinidades, deseabilidades, es ACEPTARLO CONSCIENTEMENTE.

Cuando creamos vínculos desde estas dos perspectivas, crecemos a partir de la integración de las vivencias compartidas, especialmente aquellas que nos resultan confrontadoras, difíciles, conflictivas, porque éstas nos “fuerzan” y retan a:

  • flexibilizar nuestros criterios y juicios de valor acerca del otro, comprendiendo y admitiendo las diferencias;
  • fortalecernos y afianzar aquello en lo que creemos;
  • colocar límites asertivamente y sostener valores, posiciones y decisiones personales conscientes, esto es, más tolerancia y cero resignación o permisividad pasiva (a costa del propio bienestar e integridad);
  • motivarnos a realizar cambios en nuestras propias creencias y comportamientos eligiéndolos conscientemente.

Se trata de Vínculos auténticos, una vía más de Evolución consciente.

Pareja consciente y conectada:

Más allá del flirteo inicial y del enamoramiento y pasión de los primeros encuentros, al paso del tiempo, establecer una relación de pareja consciente y conectada requiere:

  • Pensar asertivamente sobre los propios temas y los de ambos,
  • Aprender a conectarse empáticamente con el otro,
  • Aprender a manejar las emociones de ambos permitiendo su expresión constructiva (sean éstas experiencias placenteras o aflictivas),
  • Aceptar y respetar los principios y valores de vida del compañero,
  • Compartir determinados proyectos de vida, respetando los tiempos y espacios individuales de cada uno, y
  • Disfrutar la sexualidad, desarrollándola en la dirección que marca de esa muy particular conexión entre ambos.

Si te has dado cuenta en este momento que en algunos de los aspectos que te describo arriba requieres apoyo, no dudes en tomar la decisión de recibir orientación al respecto. Te sentará muy bien este proceso, a partir del cual, definitivamente tu calidad de vida personal y relacional incrementarán significativamente… Cuentas conmigo J

Inteligencia relacional y ecológica

Desde los años 80’, a partir de la ampliación del concepto clásico de Inteligencia centrado en el Coeficiente Intelectual, hacia el concepto de Inteligencias Múltiples, la Inteligencia Emocional así como la Inteligencia Social y Ecológica, entre otras, han adquirido relevancia, puesto que los estudios especializados han demostrado que la persona que posee un alto coeficiente en estas capacidades, es mucho más productiva, gestiona su vida y su desempeño laboral y relacional de modo más eficiente, y sus aportes en sus diferentes áreas de vida suelen ser más fértiles, tendiendo a favorecerse a sí mismo, a los demás y a sus entornos sociales y ecológicos.

Asimismo, a partir de los años 90’, los estudios avanzados de la Neurobiología y la Psicofisiología, han intentado demostrar que las emociones y los sentimientos en los seres humanos, entre otras funciones elementales, representan el origen del comportamiento ético y de las instituciones sociales, a partir de la pulsión natural que nos pide estados de seguridad y armonía, orden interno y percepción del control de riesgos en el entorno, todo lo cual posibilita el desarrollo integrado y saludable, personal y de la especie, en sus diversos escenarios de vida.

El funcionamiento de estos circuitos internos de nuestra biología, se ha visto afectado a través del proceso de condicionamientos del que somos objeto en nuestras sociedades altamente industrializadas y politizadas, cuyos medios de regulación institucional no parecen responder a la exigencia de los equilibrios naturales cuerpo-mente-entorno social y ecológico.

De modo que recuperar progresivamente nuestra capacidad de comprender el impacto que tienen nuestras acciones sobre nosotros mismos, los demás y nuestro entorno comunitario y ecológico, desde mi perspectiva, es un imperativo para reconectar las tendencias mismas de nuestra biología evolutiva… y de nuestra salud, desarrollo pleno y bienestar.